¿COMO SURGIÓ EL FONDANT?

Los orígenes del fondant se remontan a la época renacentista, en esta época el presupuesto de los pasteleros no alcanzaba para comprar grandes cantidades de azúcar. Por ello, echaron mano de la imaginación y se dedicaron a elaborar una mezcla de azúcar y almendras para decorar su repostería. Aquella masa era algo muy similar al mazapán, pero de esta manera hacían pasteles creativos que podrían parecer obras de arte.

El origen de la palabra es francés y significa “que se funde” por la característica del fondant de deshacerse en la boca.

Hoy en día la receta del fondant fue evolucionando y se crea a partir de un almíbar denso elaborado con el agua y el azúcar, añadiendo posteriormente glucosa.

Al llegar a la temperatura de 110 grados se coloca en batidora hasta que se torna blanca y espesa. Seguidamente, se retira la masa del recipiente y se coloca sobre una superficie fría como acero o mármol y se trabaja con espátula hasta crear una masa. Su conservación es muy larga por los contenidos de azucares que posee.

Así, para definir con exactitud el fondant diríamos que se trata de una pasta elástica dulce que trabajamos y estiramos para recubrir pasteles, galletas, cupcakes, bizcochos, cake pops y, en algunos casos, la moldeamos para crear divertidas formas y figuras. Sus ingredientes base son agua, azúcar y glucosa, pero encontraremos numerosas versiones que incorporan gelatina, nubes (marshmallows), harina, manteca o mantequilla, o incluso glicerina y pegamentos comestibles en su variedad comercial.

 

CARACTERÍSTICAS DEL FONDANT

Como ya hemos dicho antes, lo más destacado del fondant es su fácil manejo y elasticidad que permite adaptarlo a cualquier forma que queramos, ya sea para recubrir una torta o para crear una figura con él.

Pero también tiene otras ventajas; puede hacer que un simple bizcocho de chocolate parezca una torta súper hermosa ya que al recubrirla con pasta fondant podemos darle el aspecto que queramos.

También es muy versátil a la hora de darle sabor y color, se puede combinar el sabor de una torta con el sabor que le demos al fondant, agregando saborizantes y colorantes.

Cuando recubrimos un bizcocho o un muffin con esta masa estamos aumentado el tiempo que puede durar sin echarse a perder, ya que el fondant actúa como una capa protectora.

 

TIPS PARA UTILIZAR FONDANT

En primer lugar es importante el relleno que tenga nuestra torta o muffin al que vamos a decorar ya que el fondant no debe ir en la heladera porque perdería sus propiedades elásticas y no es aconsejable usar rellenos que se echen a perder fuera de la heladera.

Para el momento de amasado, si sentimos que nuestra masa está muy seca, podemos untarnos las manos con manteca y seguir amasando, esto le va aportar más humedad a la mezcla y nos va a facilitar el amasado.

Hay otro truco para que la masa fondant no quede seca y es, una vez que está casi lista, cortarla en pequeños pedazos y meterlos en el microondas por 10 segundos, luego sacarlos y unir todo.

Para los que se les seca y rompe el fondant, muchas veces nos es culpa nuestra sino de la temperatura y el grado de humedad que haya en el lugar donde vivimos. En los climas secos es más normal el quiebre del fondant, y es cuando más tenemos que usar la manteca para aumentar la humedad de la masa.

Antes de comenzar tu tarta debe estar cubierta previamente con la crema que hayas escogido, y posteriormente refrigerada. Este paso es sumamente importante pues de esta cubierta pareja, firme y bien terminada dependerá el fondant perfecto que la recubrirá.

Preferiblemente coloca tu torta sobre un stand giratorio, de lo contrario ubícala en una base en donde puedas acceder a ella por todos lados.

Estira el fondant con la ayuda de un rodillo y dale un grosor aproximado de mm. Cubre tu tarta con el fondant y asegura con las palmas de las manos en los bordes superiores de la torta.

Si asentaste el borde superior, entonces comienza a abrir los pliegues que se formaron previamente, con delicadeza pégalos a los lados de la torta. Con ayuda de las palmas de las manos y sin halarlo velo pegando de toda la parte lateral.

Una vez que esté totalmente fijo, ayúdate con la paleta alisadora y comienza a reafirmar toda la superficie de tu torta. Marca bien con la paleta la parte inferior de tu torta para que no sea difícil recortar el exceso de fondant.

Corta el sobrante con ayuda de tu herramienta favorita, cuchillo o rodillo cortador, retira el exceso y pasa la paleta nuevamente hasta que consigas un efecto liso en toda la superficie de la tarta.